lunes, 20 de marzo de 2017

Un regalo inesperado

Deseándolo o no, buscándolo o no, lo cierto es que en los últimos dos años de mi vida he desarrollado la capacidad de mirar y sentir con el corazón. Es cuando la mente no interviene y solo percibes sensaciones libres de prejuicios y de miedos. Es desde este espacio que deseo compartir lo que experimenté a mi regreso, luego de pasar un año fuera de mi país.

Quizás por ser un regreso temporal, no planificado, mis pensamientos estaban centrados únicamente en los pendientes que debía hacer y nada más. Cuál sería mi sorpresa que a medida que me acercaba a mi ciudad, Lechería, mi alma entraba en un regocijo que no había experimentado jamás. Vi a mi Lechería con otros ojos; la vi verdecita, vi su cielo azul, del más brillante azul, su luz resplandeciente que nunca había notado, una brisa cálida que me arropó dándome la bienvenida. Cuando me asomé y vi desde mi ventana tanta inmensidad, una ciudad hermosa... Me sentí correspondida, sentí pertenecer... ¡Qué privilegio que un lugar tan bello sea mío! ¡De aquí soy! Y como broche de oro, recibir el divino abrazo de mi gente, afectos que dejé atrás en una especie de pausa, pero que sin duda pensarlos, alimentaron mi alma de una forma única.

Quizás cobre sentido para mí eso que se dice de: "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". En este caso no fue una pérdida, fue hasta algún día, que sin pretenderlo, se convirtió en un hasta pronto y HOY es ese "hasta pronto" convertido en celebración por ¡ESTAR YA AQUÍ!

Entre tanta agonía y desilusión en la que está sumergida mi país amado, espero no herir susceptibilidades al manifestar la alegría desbordante que siente todo mi ser por estar en mi país.

Lo más relevante de todo es que vengo de un país maravilloso, que me ha dado tanto; desde el amor hasta la legalidad para tener una vida productiva allá. En este momento mi amor y plegarias están con el Perú, sé que saldrán adelante de esta gran adversidad, tienen una fortaleza única que los llevará a renacer esplendorosos como se merecen. Tienen un corazón amable, solidario. ¡GUERREROS!  ¡ADELANTE! ¡DIOS LOS BENDIGA!

#TodoImporta
#SoyTuAsesoraIntegral

1 comentario:

  1. Gracias por compartir tu sentir con tan cálida expresión. Bienvenida.

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